La iglesia de Ann Stein.

 


Te amaría en cualquiera de tus formas, en cualquier mundo, en todas las vidas que pueda vivir.  

- Tomas Valencia.


¿Qué pasaría si te digo que todo lo que lees en un libro es verdad, menos aquello que sí lo es? ¿Raro, verdad? Eso me pasó con "Perdóname, Padre", una obra escrita por Ann Stein, una escritora que se denomina a sí misma como nueva en el tema de escribir. Sin embargo, cuando lees el primer capítulo de cualquiera de sus obras, es inevitable no querer ir por más. Con una prosa limpia, romances prohibidos que te carcomen y reflexiones en soledad que te hacen llorar, así son las obras de esta gran autora.


Si pudiera hablar de algo que me regaló Wattpad, más allá de novelas con mala ortografía y redacción, serían las grandes obras que descubrí en el camino y que se volvieron un elemento esencial de mi biblioteca. "Perdóname, Padre" es una obra escrita por Ann Stein, una argentina de extenso cabello negro, piel blanca como la porcelana y chistes oscuros como la noche que harían sonrojar a cualquiera. Es una chica que escribió una novela casi autobiográfica sobre el tiempo que pasó estudiando en un colegio católico. Conocí a Ann gracias a Wattpad, y han pasado muchos años conociéndonos y siendo amigas a distancia. Sé que muchas personas no piensan que se puede conocer tanto a alguien a través de una pantalla, pero esta chica de voz gruesa y escritura ágil tiene una relación única con sus lectoras.


Hace unos meses, la Editorial COSMO anunció la publicación de una de sus obras titulada "Antes que llegué ella", luego de que fuera elegida en un sorteo entre sesenta obras para publicar. Leer sus obras es una constante expresión de poesía y reflexión, con personajes de dudosa moralidad, grandes errores y amores únicos, un poquito de lo que es la vida misma. Ann es todo lo opuesto a mí como persona, y esa es una de las cosas que más me gusta de ella.


Si saben de algún concepto riguroso de responsabilidad, por favor, díganmelo, porque creo que entre tantos trabajos de la universidad la perdí en el camino. Esta entrevista tiene alrededor de dos meses en mi celular... creo, tal vez más. Cuando le escribí para solicitar una entrevista sobre sus obras, tenía temor, ya que a veces da miedo escribir sobre un viejo amigo más que sobre un extraño que acabas de analizar con detenimiento. Y aunque tardé un poco, finalmente aquí les dejo una muestra de la esencia de Ann Stein.



1. ¿Cuál fue tu inspiración para escribir "Perdóname, Padre"?


   Bueno, es complicado explicar, porque nunca hay una inspiración como tal que te llega sin un conjunto de experiencias que forman una ficción. Yo cursé mis estudios en una institución ultra católica donde conocí a mucha gente y pude interiorizarme en lo religioso, y sin duda eso colaboró para ver el resultado que fue la obra. Por otro lado, cada personalidad de los personajes que he escrito tiene algo de personas cercanas, gente que conocí, gente que amé.


2. ¿Cómo describirías el proceso de creación de los personajes principales en la novela?


   Desde mi punto de vista, quiero aclarar que no soy profesional. Para mí, es hacer una escala de valores, ver su moralidad, sus objetivos, sus inclinaciones mentales y emocionales, en qué nivel de madurez se encuentran, y todo ese conjunto forma para mí, la integridad del personaje. Al principio puede ser complicado, pero si ya tienes una idea aproximada de hacia dónde quieres que conduzca tu historia, a partir de allí ya tienes material para trabajar. Cuando creé a Tomás, tenía muy claro cómo quería que él fuera, cómo quería que se presentara y, sobre todo, qué quería que pudiera transmitir al lector. En cambio, Amelia fue un desafío, porque no quería caer en el error de crear un personaje perfecto que pudiera resolver cualquier problema en su vida con un simple giro de guión. Amelia tuvo que ser una suma de factores: sus problemas, sus inclinaciones, sus gustos, sus virtudes, sus vicios, sus defectos. Es como hacer un pequeño análisis de cada persona para poder crear los personajes que tú leíste.


3. ¿Qué temas o mensajes importantes deseas transmitir a través de la historia?


   El mensaje que quiero transmitir con "Perdóname, Padre" es, más que nada, normalizar las emociones, normalizar los errores y, sobre todo, intentar que la gente entienda que a veces fingir no lleva a más que a perder la cordura. Para aquellos que me han leído, saben que hay un gran debate moral en la cabeza del protagonista entre el deber y el sentimiento. Creo que es importante normalizar el hecho de buscar ser un poco más egoístas, buscar entendernos y aceptarnos, siempre que nuestros sentimientos y acciones no causen daño a un tercero. Ese es el objetivo en pleno, porque tarde o temprano nuestros verdaderos instintos y nuestras verdaderas inclinaciones saldrán a la luz.


4. ¿Cuál es el papel de la religión en la novela y cómo influyó en la trama y los personajes?


   El papel de la religión es sumamente importante. Si piensas en ello, los mayores dilemas ocurren en base a los dogmas que tiene presente Tomás, a los dogmas que tiene presente Carolina, y a todas aquellas series de prejuicios y opiniones no muy bien fundamentadas que tienen preconcebidas los personajes. La fuerte oposición de otro personaje, como es Amelia, a las creencias y las imposiciones sociales que quieren imponerse en ella, es clave. Sin duda, la religión en "Perdóname, Padre" marca un antes y un después, atravesando la trama de manera circunstancial. Si los protagonistas no tuvieran personalidades tan contrastantes, en gran parte debido a sus creencias, no habrían desarrollado esa química tan particular que poseen.


5. ¿Cómo abordaste la creación del entorno y la ambientación de la novela?


   Primero que nada, es propio de mi estilo de escritura no mencionar geográficamente un lugar exacto donde sitúo mis obras, y eso lo aplico en todas. No es mi Argentina, ni Venezuela, ni Colombia, pero siempre los contextualizo en base a la sociedad latinoamericana. Trato de reflejar los problemas a los que se enfrenta una persona que vive en contextos sociales como los nuestros. Quiero que se sienta eso que tenemos los latinos. Es fácil tener resiliencia en cuanto a la ambientación y en entornos más cerrados. Pienso en el edificio donde transcurren las cosas, en la capilla, en lugares que conocí y donde sí habité, intentando que tengan esa esencia de realismo que uno, como autor, puede decir que escribió bien y que eso sea una manera de regalar un pedazo de mi vida.


6. ¿Cómo esperas que los lectores se sientan o qué reflexiones esperas que obtengan al leer "Perdóname, Padre"?


   Bueno, lo principal que me gustaría que entiendan los lectores con "Perdóname, Padre" es que no existe el blanco y negro, para nada. Ni siquiera son colores, son escasez de luz y, en el otro caso, demasiada luz. En la vida hay ocho mil millones de grises. Y en el gris podemos encontrar el mejor matiz de las cosas. Eso es lo que quiero que sientan con "Perdóname, Padre": que no hay nada definitivo, que no existe el bien y el mal tal como se presenta generalmente en todos los libros, sino que hay ambivalencias, claroscuros de la moralidad, emociones, la oscuridad de un corazón, la luminosidad de la inocencia. Todo eso está presente y conforma todo. Una vez dije que sin el doctor Jenkins no hay Mister Hayght, y eso es lo que quiero que refleje mi obra: la necesidad de la dualidad, la necesidad de poder comprenderse a uno mismo como un todo y que entiendan que están bien sus deseos, instintos, miedos, inseguridades y falencias, porque todo eso complementa nuestra experiencia y nos ayuda a entendernos. También quiero que se vea como un autodescubrimiento, que a través de la experiencia de Tomás y las dificultades de Amelia, también encuentren su compañía.


7. ¿Qué desafíos enfrentaste durante el proceso de escritura y cómo los superaste?


   Como toda persona, enfrenté desafíos. Recuerdo que durante la época en la que escribía "Perdóname, Padre", pasé por una situación nada amena: una operación. Eso me dejó sumamente deprimida. Tuve que hacer una lista de pros y contras sobre seguir escribiendo y al final elegí canalizar mis miedos, canalizar mi dolor y tomar la escritura como algo terapéutico. Creo que a cualquier persona que escuche esto y que esté pasando por una mala situación, le aconsejo, dentro de mi ignorancia, canalizar para poder tomar su hobby como parte de terapia. Crear mundos para no perderse el propio. Muchos de los que escribimos a veces decimos que vivimos vidas que en esta realidad quizás no teníamos permitido. Y si lo piensas desde el punto de vista emocional, eso no es una liberación única que, si se sabe aprovechar, puede curar hasta un corazón herido.


8. ¿Cómo describirías tu estilo de escritura y qué autores o influencias han impactado tu trabajo?


   No podría describirlo puntualmente porque hablar de algo propio es muy subjetivo. Intento tener una buena lírica, encontrar la belleza de las palabras y conjugarlas de tal manera que suenen como un bonito poema. En cuanto a influencias, quien me enseñó a escribir, aunque no diría que le llegó ni a la punta de los pies, fue Vladimir Nabokov.


9. ¿Qué consejos darías a los aspirantes a escritores que buscan publicar su primera novela?


   En este caso, voy a dar el mismo consejo que me dieron a mí: escriban aquello que quieran leer. Cuenten lo que desearían vivir. Experimenten lo que siempre se les ha negado. Siéntense intensamente e intenten transmitirlo. Como te dije antes, esa es la belleza de la literatura. Nos permite ver desde diversas ópticas una realidad que solo nosotros tenemos la posibilidad de crear, hacerla vívida y experimentarla.


10. ¿Tienes planes para futuras obras literarias? ¿Podrías compartir algo sobre tus proyectos actuales?


   Sí, actualmente estoy escribiendo tres obras que los que me siguen en mis páginas pueden ver cómo las produzco: una de horror, una de romance y, por último, un drama. Aunque me concentro más en el drama actualmente, porque es en lo que tengo más público. Puedo compartir que estoy intentando hacer que sea un libro didáctico que conduzca a diversos finales, que tenga material extra, un agregado, y sobre todo que siempre intento mejorar de una obra a otra, mostrando un crecimiento. Por ende, tengo que estudiar, practicar y, lo más importante, disfrutarlo. Por eso, quizás a veces me tardo un poco más de lo esperado en escribir.




 Una entrevista que me llenó el corazón y me sacó más de una sonrisa. Les comparto una parte de Ann Stein, una chica que fue maestra de primaria por muchos años y que se arriesgó un día a escribir una novela que creó un grupo de lectoras en todo el mundo que desean más de esta historia.

 
























Comentarios

  1. Que buena entrevista, a Ann la conocí también por Wattpad y es muy receptiva con respecto a la interacción por sus Redes Sociales. Felicidades, Karla.

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  2. Sin duda una de las autoras que más admiro 💖

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