Conociendo a Luz Gabás
La escritora Luz Gabas. Foto cortesia: del periódico de Aragón
"A la hora de describir personajes, como escritora me creo una imagen que me resultaría difícil de convertir en fotografía."
Déjenme que les hable un poco de esta entrevista que tenía años guardada en mi laptop y pedía con fuerzas salir. En el año 2020, durante la pandemia del COVID-19, durante mi segundo semestre de la carrera, unos compañeros de la universidad comenzamos una especie de revista digital que duró muy poco. Pero me dio la oportunidad de hacer tres entrevistas con mi escaso conocimiento de periodismo, que hasta el día de hoy siento que fue uno de los aprendizajes más bonitos y lindos que me dio la vida.
Sé que habrá algunas preguntas redundantes y otras que no colocaré porque sé que no tendrán sentido. Quise entrevistar a Luz Casal, luego de haber visto "Palmeras en la nieve" en 2017 en Netflix. Fue una película que me gustó tanto que inmediatamente comencé a buscar el libro, y debo decir que me lo leí en dos días con el mayor de los placeres y con gran entusiasmo. Sin más que agregar, aquí les dejo uno de mis mayores logros en este mundo literario que tanto amo.
1.Una duda que ronda por la cabeza de varios lectores es: ¿Por qué escogió el título “Palmeras en la nieve”?
-Quería un título que resumiera cómo influyeron la experiencia colonial de muchas personas y el contacto con la cultura africana en la vida de los descendientes —como yo— de coloniales. Puesto que me centré en aquellos trabajadores del Pirineo que fueron a la isla, en el título las palmeras son África y la nieve, el territorio donde crecí.
2. Palmeras en la nieve en parte está basada en la historia de su padre, que vivió muchos años en la Guinea Ecuatorial. ¿Cómo le sirvieron sus anécdotas en el proceso creativo?
-Sin la pasión con la que mi padre recordaba sus años en la isla de Fernando Poo, actual Bioko, la novela no existiría. Mis hermanas y yo crecimos escuchando, junto al fuego de una casa del Pirineo, decenas de anécdotas de su experiencia cultivando cacao en África.
Al documentarme para escribir la novela, me di cuenta de que muchos españoles compartían una vivencia similar sobre la que no se había hablado y de que ignoraba mucho sobre la parte africana. La experiencia de mi padre solo fue el punto de partida de una investigación de la que aprendí mucho y de un viaje que ha cambiado mi vida.
3. ¿Cómo fue el proceso de escribir sobre Bisila y Killiam? ¿Su romance es un reflejo de lo que pasaron algunos habitantes de la isla?
-Tenía muy claro que necesitaba una historia de amor imposible entre dos personas de mundos muy diferentes. Kilian es España, el elemento colonizador; Bisila es la isla, el elemento colonizado. A partir de ahí, la relación que se establece se entiende a nivel romántico y a nivel histórico. España y Guinea Ecuatorial pasaron de mantener una estrecha relación a la separación definitiva, si bien nunca hubo olvido.
4. Algo que genera mucha curiosidad en este largo camino de investigación es que mucha gente la ha contactado hablando de sus vivencias en la isla. ¿Existieron historias similares a las de Killiam y Bisila?
-Largo y complejo. Tenía mucha información sobre la parte cotidiana desde el punto de vista blanco, pero yo quería escribir una novela equilibrada que mostrara con dignidad tanto la parte blanca como la negra. Leí todo lo que pude sobre historia, cultura y política tanto de la época colonial como de la actual. Leí todo lo que pude conseguir sobre literatura guineana para captar le esencia de los personajes africanos. Quería que alguien que no tuviera ni idea de la reciente época colonial española pudiera aprender o, por lo menos, encontrara tanto en la novela como en la bibliografía un comienzo por si luego deseaba informarse más. Como se dice en la novela, las huellas de las personas que caminaron juntas, nunca se borran.
5. ¿Podría decir que Palmeras en la nieve es una novela de nostalgia?
-Diría que sí y que incluso más dramáticas. Estamos hablando de miles de personas jóvenes, europeas y africanas, hombres y mujeres. En todos los contextos de la historia han surgido historias de amor, de desamor, de dolor, incluso de abusos. Conocí a guineanos exiliados casados con españolas; conocí a españoles que tuvieron hijos a quienes reconocieron aunque nunca se casaran con las madres… Y seguro que más de un español regresó con el corazón herido por dejar a un gran amor allá en la isla.Hay mucha nostalgia del tiempo perdido, pero también una reflexión de que la nostalgia no puede ser paralizante. Creo que hay que mirar al pasado para aprender y no con el deseo ni de revivirlo ni de recuperarlo. Por eso hay una escena en la que diferentes personajes muestran su opinión sobre qué se hizo en el pasado y cómo actuar en el presente.
6. ¿Cómo fue su reacción al enterarse de que Palmeras en la nieve sería una película?
-Sentí mucha emoción porque me parecía que completaba la novela. Para mí fue como un premio tras cinco años de trabajo en la novela; pero también un premio más amplio por cuanto daba visibilidad a una historia reciente que se estaba olvidando. Muchas personas se acercaron a la historia gracias a la película. Y luego fue un lujo poder ver en imágenes la increíble ambientación, las plantaciones de cacao, la vida diaria en los años 50 y en la actualidad, los grandes contrastes entre las jornadas de trabajo y la diversión. Fue un trabajo increíble.
7. Al ver tantos libros que han sido adaptados de manera muy diferente a sus ideas principales, ¿no tuvo miedo de llevar al libro a una película?
-Lo cierto es que la ilusión fue superior a cualquier miedo. Lograr publicar una novela no es fácil y que tenga mucha repercusión tampoco lo es.
8. ¿Cómo fue esa primera vez al ver a Mario Casas y Berta Vázquez como Killian y Bisila? ¿Eran como se los imaginaba en su mente?
-A la hora de describir personajes, como escritora me creo una imagen que me resultaría difícil de convertir en fotografía. Sin embargo, al ver a ambos pensé que formaban una pareja cinematográficamente deliciosa. Ahora me resulta difícil recuperar aquellas imágenes del proceso creativo. ¡Veo a Mario y Berta! Y eso significa que hicieron un magnífico trabajo, que comprendieron a los personajes y los hicieron suyos.
9. Qué tanto de su personalidad encontramos en Killiam y Bisila?
-Creo que comparto con ambos la fortaleza para seguir adelante a pesar de las dificultades. Bisila para mí es un ejemplo de resistencia. Y comparto el alma sensible de Kilian.
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